Técnicas creativas para tener grandes ideas

Técnicas creativas para tener grandes ideas. He leído varias veces esto por internet. Encontraréis un montón de entradas. De hecho, aquí os dejo unas cuantas.

Una presentación de slideshare,
Un listado en Neuronilla,
Otra página más que habla de ello,
Otra presentación de slideshare llamada nada más y nada menos que: Técnicas creativas, ¿cómo crear una idea?
Hay más, aquí va otra de un portal que tiene un titular que dice: Las 3 mejores técnicas creativas

Encontraréis muchos, muchos más. De hecho, en la rama de la psicología hay tratados, libros, ensayos y tesis a patadas. Podéis pasaros horas y horas leyendo sobre técnicas creativas. Y están muy bien. Yo no digo que no. Pero después de 20 años dedicándome a esto de la creatividad, os puedo asegurar que muchas de ellas (por no decir todas) son del todo inútiles. Inútiles.

A mi no me han servido para nada. Claro que me las he mirado. Hablo desde la experiencia. En momentos de atasco he tratado de aplicarlas con mis equipos creativos o con mis compañeros de trabajo. Y repito, nunca me han servido para nada. He trabajado durante estos años en departamentos creativos de primera división con más de 400 creativos. Eso, sin contar a realizadores, productores, gente de cuentas (que los hay creativos y muy buenos, por cierto), locutores, postproductores y más gente creativa que rodea el proceso que empieza en un departamento creativo. Sólo contando a diseñadores, directores de arte, planificadores estratégicos  y directores creativos con los que he coincidido en más de 10 agencias a lo largo de mi vida profesional, puedo asegurar que lo que digo es absolutamente cierto.

No he visto en mi vida a nadie aplicar ninguna de esas técnicas que se proponen. Ninguna.

Lo que sí he visto es a gente con ansiedad. Sintiendo que si no sacan la idea, tienen un problema. Pero no un problema emocional, o de ego, o profesional. Un problema porque hay mucha gente esperando que saquen la idea. Y si no tienen ideas perderán su trabajo. Y si pierden su trabajo, encontrar otro, en este gremio tan concurrido y jodido es muy difícil.

He visto a creativos beber, he visto a creativos drogarse, he visto a creativos salir a correr o a nadar para oxigenar la mente y tener ideas.

Tuve un compañero en una agencia al que le funcionaba caminar. Cada vez que teníamos un briefing encima de la mesa, salíamos a caminar. Y nos pegábamos unas panzadas de órdago. He visto a compañeros comer como cerdos por el ataque de ansiedad de tener que cerrar una campaña que había que presentar al día siguiente. Y ya que estamos, no sé quién se encarga de las máquinas de vending de las agencias, pero pido desde aquí que quiten los kit kats, los mars, los m&m’s y todas esas mierdas porque nos joden los dientes, el bolsillo y la salud.

Así que, si de verdad quieres aprender técnicas creativas, está muy bien que las leas, pero no para trabajar en creatividad. Léelas para entender qué te pasa, pero provocarlo es totalmente inútil. Las buenas ideas simplemente surgen de trabajar mucho. De concentrarse en el trabajo, empaparse de buenísimas ideas que poder admirar, recordar y revisitar cuando te atascas.

De las técnicas creativas, quizá la más reputada, que se puede considerar la madre del cordero sea el brainstorming. Y he hecho cientos de brainstormings en mi vida. Bueno, brainstormings por llamarlos de alguna manera. Porque ninguno se ha parecido en nada a lo que proponía De Bono. Nunca en toda mi vida hemos estado doce creativos (uno moderando y otro apuntando además de los doce), encerrados en una sala durante 12 minutos haciendo listas sin poder usar negaciones ni juicios de valor. O poniéndonos sombreros de colores para tener ideas.

Eso está muy bien para los teóricos. Pero en la vida real, cuando estás trabajando un briefing y tienes que tener una ideas, a menudo se resuelve entre un copy y un arte. Y cuando uno dice una gilipollez, el otro se lo suelta a la cara y se niega todo el rato y si alguien se pone un sombrero, será porque tiene frío en la calva o está desesperado.

No existen las técnicas creativas en el plano práctico de la creatividad. Por lo menos no desde mi experiencia. Bueno, eso nos es cierto. Existe lo de comer, lo de caminar, lo de beber y por supuesto lo de la ansiedad. Y las técnicas creativas son tantas como mecanismos que tienen los creativos que existen de soportar la presión. No hay más técnica que creativa que la que a uno le funciona.

Lo que sí existe son los teóricos de la creatividad. Que son muchos y supongo que muy buenos en lo suyo que pueden describir un proceso creativo y categorizarlo según su estructura. Pero la observación de un hecho intelectual como tener una idea, no quiere decir que pueda provocarse.

Para que una idea surja, sólo sirve el trabajo duro. Tener a compañeros tan implicados como tú lo estés que te devuelvan el feedback adecuado para encontrar la respuesta correcta a la pregunta correcta.

No hay más.

 

Un comentario sobre “Técnicas creativas para tener grandes ideas

Deja un comentario

Pin It on Pinterest