Sobre la política en una agencia

Mi abuelo me decía que no me metiese en política. Es un pensamiento recurrente e intento cumplirlo a rajatabla. Me parece muy bien que haya gente que quiera dedicarse a la política dentro de una agencia, allá ellos, yo lo único que quiero es hacer mi trabajo lo mejor posible e irme a mi casa para estar con los míos.

Otro día prometo hablar de lo absurdo de los horarios en las agencias y de lo mucho que se pierde el tiempo.

En una agencia hay política sí o sí. Sea grande o pequeña. Es más evidente en las pequeñas, donde suele haber un dueño; y mucho más compleja, sutil y elaborada en las grandes.

En las agencias pequeñas no hay debate, hay plebiscitos. Se hace lo que quiere el dueño y si no te gusta, más vale que te vayas buscando otro dueño que te caiga mejor o que encaje más contigo. Dicho de otra manera, es en las agencias grandes donde queda más disimulada y exige de mayores y mejores aptitudes para poder dedicarse a ella.

Generalmente, se dedican a la política los malos. Es triste, pero es así.

En las agencias grandes, la política viene dada. Sin saberlo, ya entras en un departamento creativo estando en un bando determinado. Tú no lo sabes, no eres consciente, pero tu jefe ya tiene amigos y enemigos. Eso ya te pone en un lugar. De ti dependerá salir del circuito político y desmarcarte.

Hay gente en las agencias que deja la publicidad y se dedica a la política. Tratan de medrar. Son los burógratas, los que consiguen que la información llegue a instancias más altas. Gente que tendrá una opinión de ti y la usará cuando crea que puede serle valiosa. Para el poder son muy importantes este tipo de personajes porque son sus oídos en la agencia. Los trepas que son realmente inteligentes, llegan muy lejos usando la política, pero siempre a costa de dejar de hacer publicidad.

Hay verdaderos maestros. He podido ver a más de uno en directo y dan miedo. Son fieras que venderían a su madre con tal de salirse con la suya.

Cuando asciendes a director creativo es cuando son más peligrosos. Se detectan enseguida porque pretenden convencerte de algo que ni te va ni te viene y que se suma a su causa. Mucho cuidado con los burócratas. Hay algunas malas personas que sólo se dedican a eso. Todo el día, el cien por cien de su tiempo.

Salirse del círculo político es muy difícil. Tanto como hacer tu trabajo y no dejarse llevar por los egos, las envidias y el camino fácil de hacer la pelota y no lo que se debe. Ser honesto y solucionar los problenas de los clientes te hará llegar también muy lejos, pero con una fama mucho más sólida que la que puede tener un pelota. Si el cliente confía en ti, un burócrata no tiene nada que hacer. Hagámos nuestro trabajo y dejemos la política para los malos creativos.

Deja un comentario

Pin It on Pinterest