Reuniones a las 19:30. Cómo cabrear al equipo creativo

Reuniones a deshora. Si hay un mal endémico en este negociado son las reuniones. Y las peores son aquellas que se llevan a cabo a última hora de la tarde, cuando la gente está hasta los huevos de estar en la oficina.

Muchas veces los chicos de cuentas retienen encargos para no obturar el departamento creativo. Y muchas de esas muchas veces, es peor el remedio que la enfermedad. Creativos, directores de cuentas, copys, artes… Todos sentados alrededor de una larga mesa contando y escuchando ideas.

El director creativo, que llega tarde porque viene de otra reunión, se sienta en algún hueco que queda libre. Los creativos siguen con su explicación y a los de cuentas les encantan las ideas. Una les parece mejor que la anterior.

El director creativo no entiende nada. Primero se esfuerza por recordar los detalles. Recuerda que parecía un proyecto sencillo, que se lo vendieron desde cuentas como algo  muy fácil, algo que podía hacer tal pareja ya con galones para darles cancha, pensaste. De repente, caes en la cuenta de que nadie ha entendido nada.

La caja de Pandora.

Está todo mal. No se ha entendido el briefing. Detienes la reunión e intentando que no se te lleven los caballos, explicas que el cliente se refiere a una cosa muy diferente a lo que se han desarrollado y parece encantar a los de cuentas. Reflexionas en voz alta haciéndoles ver y recordándoles lo que se habló en el pase de briefing.

No sé por qué, la mayoría de las veces, eso le toca hacerlo al director creativo. Otras, también lo hace el director de cuentas, pero la mayoría de las veces, es el director creativo el que tiene que pasar por el momento feo de decir en voz alta:

No lo tenemos. Hay que seguir.

Cuando se llega a esa conclusión son casi las 21 horas. Recuerdas que no te gustan las reuniones a última hora de la tarde. Es verdad, a veces no queda más remedio, pero es mucho más operativa por la mañana porque te queda todo el día para trabajar y no la noche…

Notas que la gente te odia y tú también podrías echarles en cara que no se hayan dado cuenta del error. Sientes que tienes que estar encima de todo y pendiente de todo, que si no, el trabajo no se hace o se cometen fallos importantes como el que estaba a punto de cometerse.

Un error que puede costar un cliente. Porque no hay nada peor, y os lo garantizo porque lo he vivido, que llegar a un cliente con una campaña en la que no te has esforzado y presentarle justamente lo que no quiere hacer. Cagada. Hay muy pocas cosas tan malas como que un cliente sienta que su agencia no se entera de nada.

Son las 22. El equipo baja a cenar y tú te quedas avanzando. No lo haces por presionar a nadie. El equipo no se da cuenta de que a esas alturas del partido está todo el mundo en el mismo barco. Notas que les da mal rollo que te quedes porque parece que les obligas a volver antes. No lo haces por joder. Tú también tienes una mujer y unos hijos y lo que piensas es en que no lo ves.

Si antes de las doce no ha salido nada bueno, mal. Después el cansancio se va apoderando de la gente. A las 2, alguno duerme incluso. Pero sigues. Aunque sabes que no va a salir nada. A las 3 y media más o menos, decides parar de buscar y empezar a cerrar. Mandas a parte del equipo a casa para que descanse.

Cuando has cerrado textos y visuales de lo que te ha parecido mejor de entre todo lo que tenías; y te has puesto de acuerdo con el director de arte, son casi las 5. Esa hora absurda en la que no sabes si dormir o empalmar.

Empalmas. Vas a casa, te duchas, comes algo, vuelves a la agencia, recoges los cartones y presentas. No vas a ganar. El trabajo es plano. No has tenido más tiempo. No se han sorprendido con ninguna de las piezas que has presentado. Tienes la tranquilidad de no haber hecho el ridículo y poco más.

Qué despilfarro de ánimo, de dinero y de tiempo, ¿no? Llevo mucho tiempo en esta profesión. Muchas veces, como director creativo, he estado en reuniones de directores hablando sobre temas internos. Uno de ellos siempre es optimizar las reuniones. ¿Cuánto tiempo se pierde en las reuniones?

Debería estar prohibido convocar cualquier reunión más allá de las 17 horas.

2 comentarios sobre “Reuniones a las 19:30. Cómo cabrear al equipo creativo

  • el 10 octubre, 2011 a las 19:47
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    Malditas reuniones… je je. Lo peor es que piensas que esa reunión podría haberse evitado y sin embargo, se pierde tiempo y esfuerzo en una campaña errónea desde el inicio. A pesar de todo, como dices, ¿Qué son un montón de horas de más, para no perder un cliente?
    Merecerá la pena, supongo.
    Un saludo!

    • el 11 octubre, 2011 a las 12:20
      Permalink

      Es verdad!

      Pero lo peor de todo es que perder un cliente puede implicar perder el trabajo. El tuyo como director creativo y el de otros compañeros que te rodean que también tienen hijos, hipotecas, etc.

      Es un problema serio de falta de organización.
      Muy latino, te diría.

      Gracias por tu comentario!
      Un saludo!

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