Copy júnior, cómo elegir uno

Si hay algo realmente difícil es entrar en una agencia como copy júnior. Es algo universal, quiero decir, que es difícil para un junior, para un sénior, para un director creativo, para cualquiera. No hay muchas y las que hay, están llenas de profesionales.

Empezar en este oficio es tan difícil como acabar.

Además, en las facultades no les dicen que tendrán que acabar apuntándose a escuelas para hacerse el book. No debería ser así. Es mi humilde opinión. Yo estudié la carrera y no me sobra. Pero la realidad es que si quieres entrar en una agencia como copy júnior, debes llevar un buen book.

Muchos de los chicos que vienen a entrevistarse llevan un buen book. Es un book irreal y poco creíble, pero está bien. Y todos llevan los mismos proyectos y todos los proyectos son diferentes. Porque de repente, en un mes, llegan todos esos chavales que han trabajdo los mismos briefings y han acabado el curso en las escuelas para hacerse el book. Y no sabes qué pensar.

Así que lo único en lo que me fijo en un book es si me sorprende algo. Como primera criba. Pero falta algo fundamental. Si me entra por piel. No sé cómo definir “piel”. Supongo que lo que entra por la piel es química. Si hay química, si me gusta el rollo que tiene, si hay actitud además de interés, si es diferente en algo más, cómo habla, qué dice, el sentido del humor… Para mi, a igualdad de books, lo importante es todo lo demás. Lo que me entra por la piel.

Porque si hay química es bueno para todos. La gente se integra mejor. Aprende más y más rápido. El departamento sufre menos. Es importante que quien tenga que entrar, sume. Es decir, que no se repitan perfiles, que sean diferentes entre ellos, que puedan aportarse cosas los unos a los otros. La química es más importante que la genialidad. Porque la genialidad es muy escasa y no está en todas las agencias; en cambio, son muchas horas, muchos días, muchos momentos y algunos de ellos con una presión absurda, autoimpuesta y ficticia. Prefiero que las personas que habitan en un departamento se lleven bien a tener que lidiar con una jaula de egos.

Un junior no sabe absolutamente nada. Hay que estar encima. Tener paciencia. Enseñarle quién es quién, qué es qué y qué sirve para qué. Es así y debe ser así. Y está bien. Pero a menudo el talento no lo distingues en el book. Lo encuentras en la persona.

7 comentarios sobre “Copy júnior, cómo elegir uno

  • el 15 marzo, 2011 a las 21:37
    Permalink

    Siempre he pensado que en algo más se tienen que fijar los directores creativos cuando enseñas el book. Imagino que mi book y el book del que viene a la siguiente entrevista tendrán el mismo aire, porque seguramente hemos estudiado en sitios similares, con brief falsos similares y con estímulos similares. Aún así siempre hay que intentar que algo destaque en tu book, de lo que te sientas realmente orgulloso.

    Y si algún día buscas un copy junior, podemos hablar.
    :)

  • el 21 marzo, 2011 a las 4:30
    Permalink

    Por ahora mi único book soy yo misma, todavía no he terminado y tengo muchas ganas de aprender , escuchar , trabajar, poner a prueba mi gran pasión, pero para ello necesito alguien como usted vea algo en mí… :)

  • el 3 noviembre, 2011 a las 16:35
    Permalink

    La verdad la publicidad es tensa, por demás decir absorbente, pero amí me encanta!! A veces hay buenas ideas, lastimosamente el cliente no siempre las aprueba. Comenzar de junior es dificil, pero poco a poco vas hallando el move!! Así que ánimos a todos los que están en este rollo

  • Pingback:Book - Director Creativo

Deja un comentario

Pin It on Pinterest