Animales creativos

Animales creativos no son todos. Algunos son alimañas, no animales.

Parecer brillante no es tan difícil, sólo hay que presentar aquellas ideas que el director creativo e incluso el cliente nunca llegarían a aprobar porque perderían sus trabajos.

Es un truco muy viejo. Tanto como intentar sobrevivir. Muchas veces, en otras agencias en las que trabajé como copy, cuando no tenía nada, me dedicaba a desarrollar una chorrada tremendamente divertida para distraer. Al final, escogían la idea de otro compañero y yo tenía la falsa percepción de que había cumplido.

Pero en realidad, como decía, era una falsa percepción.

Tuve un jefe tremendamente bueno que decía que hay dos clases de creativos: los vagos y los listillos. A menudo pienso en cuál de las dos categorías podría estar yo. Y me doy cuenta que depende del briefing unas veces estoy en una y otras veces en otra.

Como decía, lo achaco a la supervivencia. En una agencia de primera línea hay mucha presión y mucho estrés. Y no siempre puede sacarse una buena idea. Ahí es cuando se tira de trucos personales que sirven de cortina de humo pero no le sirven de nada al director creativo.

Lo realmente difícil en este gremio es ser buena persona. Aprender a tragarse el orgullo y reconocer que hay otro compañero que lo ha hecho mejor. El ego muchas veces sirve para sacar un problema adelante y otras sirve para sacar lo peor que llevamos dentro.

Como prometí, no daré nombres ni citaré casos concretos, pero en la anterior agencia en la que estuve, otro director creativo presumía de que eran suyas ideas que había tenido yo. Al principio te embarga la rabia. Incluso llegarías a pegarte porque cuesta muchísimo sacar adelante una idea que esté bien. Y cabrea que otro se apunte el mérito.

He tenido suerte. Me enfrenté una vez. Y aprendí. A partir de entonces siempre he encontrado un hueco para relajarme, quitarle importancia y compadecerme pensando que ese otro compañero debe estar sufriendo mucho cuando se apunta el mérito de otro colega.

La vida pone a todo el mundo en su sitio. Puede sonar a tópico, pero en la mayoría de los casos, el tópico se cumple. Lo he visto con mis propios ojos. En este gremio, a los mentirosos se les pilla siempre. Siempre.

Una vez, al pasar por delante de una sala de reuniones, oí un anuncio que había hecho yo en otra agencia. Entré pensando que me encontraría al realizador, que hacía mucho tiempo que no veía y me quedé estupefacto al ver que era un creativo enseñando en su book un anuncio de televisión que era mío.

Evidentemente, le hice reconocer delante de la persona que le entrevistaba que ese anuncio no era suyo. La situación fue súper cortante y la anécdota llegó a oídos de su jefe, al que casualmente yo conocía porque habíamos trabajado juntos. Éste me llamó indignado. Al darme cuenta de la repercusión que había tenido todo aquello, intenté quitarle importancia. Le dije que me daba igual, que peor para él, que ya se lo encontraría. Al cabo de poco tiempo lo despidieron.

Lo peor de todo es que, habiendo actuado según los cánones, una persona había perdido su trabajo. Y me supo mal. Y cuando me he vuelto a encontrar en situaciones parecidas, he aprendido a pasar de todo y ocuparme sólo de lo mío. Cuesta mucho mantener el trabajo en esta profesión. Es muy difícil.

Clientes que entran, otros que se van, jóvenes mal pagados dispuestos a hacer cientos de horas, gente con familias que cobra “demasiado” y que no pueden dedicarle las mismas horas y la misma pasión que antes dedicaban. Es duro. Pero a menudo pasa, también lo he visto con mis propios ojos, que los buenos profesionales sobreviven.

Es un tema de fondo. De cómo eres. Si eres honesto, profesional y tienes buen carácter, sueles sobrevivir. Porque lo difícil en este gremio no es parecer brillante. Qué va. Eso es muy común. Lo realmente difícil es ser buena persona y además ser un auténtico animal creativo.

2 comentarios sobre “Animales creativos

  • el 27 octubre, 2010 a las 12:45
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    Esto me acaba de recordar una cosa que leí ayer en ‘El mètode Grönholm’ de Jordi Galceran (hay un poco de SPOILER): “No buscamos un buen hombre que parezca un hijo de puta. Lo que necesitamos es un hijo de puta que parezca un buen hombre.”

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