10 cosas que ha aprendido este año

El 12/13 ha sido un curso duro, en el que he aprendido un montón de cosas. De repente, me ha pedido el cuerpo recoger las 10 cosas más importantes que he aprendido durante este año. Más para dejar constancia y poder leerlas dentro de un año y ver si he evolucionado que para que se convierta en un post realmente útil para cualquier profesional de la creatividad. De todas formas, espero que las reflexiones sirvan para algo.

1. Trabajar es más importante que no trabajar.

No hace mucho, ya habría cambiado de trabajo. La situación económica era otra, la familiar también y aquello de “lo dejo y abro un chiringuito” aún tenía sentido. Ahora mismo, es que sencillamente, no puede ser. Ya estuve en casa sin trabajar una temporada. Sé que si ahora me quedase sin trabajo, lo tendría muy difícil.

2. La publicidad me gusta, pero me gusta más la creatividad.

Como vivimos horas bajas creativamente hablando, he aprendido a hacer otras cosas que satisfagan mi faceta creativa. He estudiado, he aprendido y he creado cosas que no sirven para absolutamente nada pero que me han hecho tremendamente feliz y realizado. Cosas por las que nunca conseguiré dinero, ni que me llamen de Widen, pero que te mantienen vivo y hacen que no te acomodes. Acomodarse es la muerte.

3. No se mea donde se come.

Vivimos una época donde la sensibilidad en el trabajo está a flor de piel. La crisis saca lo peor de las personas y cada noche es “noche de cuchillos largos”. La lealtad a quien te paga es algo que he aprendido este año. Y me he dado cuenta de que funciona. No hace falta plantearse muchas cosas. Hay una estructura y punto. Te guste o no te guste. Es mejor ser constructivo que ser crítico. Sólo haciendo lo que se espera que hagas se puede cambiar lo que no te gusta.

4. Echo de menos muchísimas cosas y a muchísima gente.

Ahora que ya peino canas, me doy cuenta de que he tenido la suerte de crecer laboralmente rodeado de grandes profesionales con los que tuve la oportunidad de compartir grandes momentos. Echo de menos aquella locura de otros tiempos, la camaradería, la competencia sana, los premios y muchas cosas que tuve como costumbre durante muchos años.

5. La gente que te rodea es la más importante.

Gestionar talento es difícil. Pero gestionarlo en un escenario de crisis y despidos es aún más difícil. Saber contentar todos los egos pasa por tratar de ser honesto y humano. No se trata de renunciar a ti mismo para que los demás estén contentos. Es más bien, intentar ser claro, cercano, dar todas las explicaciones necesarias, entender y tratar de conciliar. Ser consciente de que una crítica puede hundir profesionalmente a una persona. Hay que hablar bien de la gente que te rodea.

6. Que el festival de Cannes no es en Cannes, es en Plutón.

Sí, es verdad que parece que la publicidad española empieza a despertarse de nuevo, pero lo que uno puede ver en un palmarés parece que sucede a años luz de aquí. Lo peor de todo, es que creo que hay profesionales con ganas y potencia como para darle la vuelta, pero también creo que hay anunciantes con muy pocas ganas de ser creativos.

7. Que la crisis distingue a los hombres de los niños.

Vivimos una época en la que hay que tragar sapos. Hay quien está dispuesto a hacerlo y hay quien se caga. No es fácil. No hay creativo sin un ego enorme, dominar el ego la mayor parte de los briefings da la oportunidad de lucirse de vez en cuando. Personalmente, entenderlo, creo que me ha dado distancia sobre la profesión y madurez personal.

8. Equivocarse está bien, pero cagarla es mucho mejor.

Si tuviese que ponerle un título a este último curso, sería “el de las grandes cagadas”, pero no me arrepiento de nada. He aprendido tanto de las personas como de la profesión. Espero tener la oportunidad de volver a repetir situaciones para no volverla a cagar nunca más.

9. Es mejor trabajar riéndose que trabajar quejándose.

Este año ha sido jodido de verdad. Pero he aprendido que es más fácil tener a la gente motivada y tranquila haciendo algún chiste de vez en cuando que echando más leña al fuego echando pestes sobre tal cliente o tal compañero de otro departamento o superior. Para acojonarnos ya están los medios de comunicación, los directores generales o los directores financieros. Me he sorprendido viendo a compañeros haciendo simplemente lo que hay que hacer, con una sonrisa, sin quejarse, bromeando. Admiro esa actitud. La gente que se queja y echa cizaña es mala y contamina. He aprendido a ser solidario. A repartir por igual la mierda y lo que mola. Meterme en el barro cuando ha sido necesario y dejar que otros se luzcan cuando la situación lo ha requerido.

10 y último punto. La crisis de los 40 puede empezar antes.

Me he sorprendido a mi mismo mirando mi linkedin cada día. Me he preguntado muchísimas veces qué quiero hacer dentro de cinco años o de diez. Me he preguntado qué me gustaría hacer y dónde. Y no lo sé. Y me acojona. Y me planteo, por ejemplo, estudiar otra cosa. Cambiar de piel y de país. Me enrabio y me digo que el estado del bienestar debería ser mental y no económico; y que la felicidad, en mi caso, tiene más que ver con lo individual que con lo social o lo colectivo. Que de pequeño quería hacer cine, que cuando crecí me conformé con hacer tele y que ahora hago promociones en facebook. Que cambiar las cosas no depende sólo de mi, que la suerte existe, igual que la mala suerte. Que soy hipocondríaco y que debo beber más agua, comer más ensaladas y hacer deporte. Me he apuntado a un gimnasio. A veces voy. Algo es algo.

El curso que viene trataré de ser mejor profesional y mejor persona para ser mejor jefe y mejor compañero. Espero que el curso que viene sea mejor para todos.

Un comentario sobre “10 cosas que ha aprendido este año

Deja un comentario

Pin It on Pinterest